Atari Transputer Workstation
Workstation de procesamiento paralelo basada en procesadores Inmos Transputer T800, diseñada para computación de alto rendimiento. Una de las estaciones de trabajo más innovadoras y raras de Atari.
Ficha técnica
- Tipo
- Workstation
- Fabricante
- Atari Corporation
- Lanzamiento
- 1989-01-01
- Fin de producción
- 1991
- Generación
- 32 bits
- Procesador
- Inmos T800 transputer (4x)
- Memoria
- 2 MB (expandible a 16 MB)
- Gráficos
- Transputer gráfico (Grosvenor)
- Sonido
- Yamaha YM2149
- Resolución
- 1280x960
- Colores
- Hasta 16.7 millones (TrueColor)
- Formato
- SCSI HDD + Diskette
- Almacenamiento
- SCSI HDD + Diskette 3.5"
- Puertos
- VME, SCSI, Ethernet
- Controles
- Teclado + Ratón + MIDI
- Sistema operativo
- Atari Transputer Workstation OS (basado en Helios)
- Precio de lanzamiento
- ~$5,000-$15,000 (según configuración)
- Unidades vendidas
- 500
- Mercados principales
- Europa
Historia
El Atari Transputer Workstation (ATW) fue una estación de trabajo de computación paralela desarrollada por Atari Corporation en colaboración con Inmos, el fabricante británico del procesador Transputer. Lanzada en 1989, el ATW era una de las estaciones de trabajo más innovadoras de su época, basada en la arquitectura de procesamiento paralelo del Inmos T800 Transputer.
El hardware del ATW podía configurarse con uno a cuatro procesadores Inmos T800, cada uno con capacidad de punto flotante y comunicaciones seriales integradas para procesamiento paralelo. El sistema operativo era un entorno multi-usuario basado en Unix que aprovechaba la arquitectura paralela del hardware. La máquina incluía un bus VME para expansión, puertos SCSI para almacenamiento de alta velocidad y conexión Ethernet.
El ATW fue diseñado para aplicaciones de ingeniería, ciencia y modelado 3D que requerían un procesamiento de alto rendimiento. La arquitectura Transputer era particularmente adecuada para problemas que podían paralizarse en múltiples unidades de procesamiento, como simulaciones, renderizado y análisis de datos.
Sin embargo, el ATW fue un fracaso comercial. Su precio elevado (entre $5,000 y $15,000 según la configuración), la competencia de estaciones de trabajo basadas en SPARC y Motorola 68030, y la falta de software comercial disponible limitaron su adopción. Solo se produjeron unas 500 unidades antes de ser discontinuado. Hoy es una de las máquinas más raras y codiciadas por los coleccionistas de hardware de Atari, un testimonio de la ambición tecnológica de la compañía.